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Las temporadas de “Dancing with the Stars” llevan un par de años en los que las temáticas de cada gala son más o menos fijas pero este año han ido apostando por temas nuevos.

La semana pasada fue un face-off motivado por el poco tiempo que tenían dado que se emitía el debate presidencial y esta semana han ido a lo grande contando con la gente del Circo del Sol y utilizando sus actuales espectáculos en un ejemplo de cómo hacer marketing y que quede bien integrado.

De las actuaciones de anoche, me quedo con:

La primera “nota perfecta” de la temporada se la llevó la campeona olímpica. Parece que a Val se le dan bien las jovencitas porque su relación está siendo tan divertida como la que tenía con Zendaya.

James Hinchcliffe y Sharna cerraron la noche con un quickstep que tenía mucho de Broadway. Teniendo en cuenta que Sharna siempre ha demostrado buena mano con todo lo que se acerque al jazz y que James le está dando mucho juego, pudieron sacar su mejor baile hasta el momento. Y están dando pruebas de que son firmes candidatos al Mirror Ball de este año.

Pero esta semana, el programa ha terminado con otra sorpresa y es que los chicos tienen una boda nueva que anotar en el calendario. El año pasado se casaron Lindsay y Witney, Kim Johnson encontró el amor con su pareja de baile y Maks se declaró a Petta. Ahora era el turno de Emma y Sasha, que han llevado su relación con bastante discreción a no ser que los sigas por las redes sociales.

¡Enhorabuena a los novios!

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